sábado, 15 de abril de 2017

En clave de #Hospitalidad: Vigilia Pascual

Lectura 1:       Génesis 1,1—2,2 «Vio Dios todo lo que había hecho: y era muy bueno»
Salmo:            «Envía tu espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra»
Lectura 2:      Génesis 22,1-18 «El sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe»
Salmo:            «Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti»
Lectura 3:      Éxodo 14,15—51,1 (LECTURA OBLIGATORIA)
«Los israelitas entraron en medio del mar a pie enjuto»
Salmo:            «Cantaré al Señor, sublime es su victoria»
Lectura 4:      Isaías 54,5-14 «Con misericordia eterna te quiere el Señor, tu redentor»
Salmo:            «Te ensalzaré, Señor, porque me has librado»
Lectura 5:      Isaías 55,1-11 «Venid a mí, y viviréis; sellaré con vosotros alianza perpetua»
Salmo:            «Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación»
Lectura 6:      Baruc 3,9-15.32—4,4 «Camina a la claridad del resplandor del Señor»
Salmo:            «Señor, tienes palabras de vida eterna»
Lectura 7:      Ezequiel 36,16-28 «Derramaré sobre vosotros un agua pura, y os daré un corazón nuevo»
Salmo:            «Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío»
Epístola:        Romanos 6,3-11 «Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más»
Salmo:            «Aleluya, aleluya, aleluya»
Evangelio:     Mateo 28,1-10 «Ha resucitado y va por delante de vosotros a Galilea»
En la madrugada del sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María la Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El ángel habló a las mujeres: «Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: HA RESUCITADO, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis.” Mirad, os lo he anunciado.» Ellas se marcharon a toda prisa del sepulcro; impresionadas y llenas de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos.

De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: «Alegraos.» Ellos se acercaron, se postraron ante él y le abrazaron los pies. Jesús les dijo: «No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán»