miércoles, 12 de abril de 2017

En clave de #Hospitalidad: Jueves Santo

1ª lectura:      Éxodo 12,1-8.11-14
«Prescripciones sobre la cena pascual»
Salmo:            «El cáliz de la bendición es la comunión con la sangre de Cristo»
2ª lectura:     1 Corintios 11,23-26
«Cada vez que coméis del pan y bebéis de la copa, proclamáis la muerte del Señor»
Evangelio:     Juan13,1-15
«Los amó hasta el extremo»
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la intención de entregarlo y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro y éste le dice: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?» Jesús le replicó: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.»  Pedro le dice: «No me lavarás los pies jamás.»  Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo.» Simón Pedro le dice: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.» Jesús le dice: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.» Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios». Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "El Maestro" y "El Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.»