sábado, 7 de enero de 2017

En clave de #Hospitalidad: Reflexión para el Bautismo del Señor

1ª lectura:      Isaías 42,1-4.6-7
«Mirad a mi siervo, a quien prefiero»
Salmo:            «El Señor bendice a su pueblo con la paz»
2ª lectura:     Hechos 10,34-38
«Dios ungió a Jesús con la fuerza del Espíritu Santo»
Evangelio:     Mateo 3,13-17
«Apenas se bautizó Jesús, vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él»

En aquel tiempo, fue Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirlo, diciéndole: «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?» Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere.» Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto.»