lunes, 21 de enero de 2013

Escucha lo que no te digo


Creo que todos, de alguna forma, nos podemos sentir identificados con alguna de las frases de este texto, que, como dice Prangrazzi en ‘Girasoles junto a sauces’, propone con imágenes eficaces, los pensamientos, los sentimientos y las necesidades que habitan a la sombra de las máscaras:

«No te dejes engañar por mí.
No permitas que te engañen mis apariencias.
Porque no son más que una máscara,
quizá mil máscaras que temo quitarme,
aunque ninguna me representa.
Doy la impresión de estar seguro,
de que todo va viento en popa, tanto dentro como fuera,
de que soy la confianza personificada,
de que la calma es mi segunda naturaleza,
de que controlo la situación
y de que no tengo necesidad de nadie.
Pero no me creas, te lo ruego.
Externamente puedo parecer tranquilo,
pero lo que ves es una máscara.
Por debajo, escondido, está mi verdadero yo
sumido en la confusión, el miedo y la soledad.
Pero lo escondo.
No quiero que nadie lo sepa.
Me aterra pensar que pueda saberse.
Por eso tengo constantemente necesidad
de crear una máscara que me oculte,
una imagen pretenciosa que me proteja
de las miradas sagaces.
Pero esas miradas son precisamente mi salvación,
y lo sé perfectamente,
con tal de que vayan acompañadas
de la aceptación y el amor.
Entonces se convierten en el instrumento
que puede liberarme de mí mismo,
del mecanismo de las barreras que he levantado;
el instrumento que puede asegurarme de aquello
de lo que no consigo convencerme a mí mismo:
de que realmente tengo un valor.
Pero esto no te lo digo:
no tengo el suficiente coraje.
Me da miedo que tu mirada no venga acompañada
de la aceptación y del amor.
Quizá temo que puedas cambiar de opinión sobre mí,
que te burles de mí
y que tu sonrisa me fulmine.
En el fondo, lo que temo es no valer nada,
y que tú te des cuenta y me rechaces.
Por eso sigo con mi juego
de pretensiones desesperadas,
con una apariencia externa de seguridad
y con un niño tembloroso por dentro.
Despliego mi desfile de máscaras
y dejo que mi vida se convierta en una ficción.
Te cuento todo lo que no importa nada,
y nada de lo que de verdad importa,
de lo que me consume por dentro.
Por eso, cuando reconozcas esta rutina,
no te dejes engañar por mis palabras:
escucha bien lo que no te digo,
lo que querría decir, lo que necesito decir,
pero no consigo decir.
No me agrada esconderme, te lo aseguro.
Me encantaría ser espontáneo, sincero y genuino,
pero tendrás que ayudarme.
Por favor, tiéndeme tu mano,
aún cuando parezca que eso es lo último que deseo.
Tú puedes sacar a la luz mi vitalidad:
cada vez que tratas de comprenderme,
porque me quieres,
mi corazón palpita y renace.
Quiero que sepas lo importante que eres para mí
y el poder que tienes, si quieres,
de sacar a la luz la persona que yo soy.
Escúchame, te lo ruego.
Tú puedes derribar las barreras
tras de las que me refugio;
tú puedes arrancar mi máscara;
tú puedes liberarme de mi prisión solitaria.
¡No me ignores! ¡No pases de largo, por favor!
Ten paciencia conmigo.
A veces parece que, cuanto más te acercas,
tanto más me rebelo contra tu presencia.
Es irracional, pero es así:
combato aquello de lo que tengo necesidad.
¡Así somos los humanos muchas veces!
Pero el amor es más fuerte que toda resistencia,
y ahí reside mi esperanza.
Mi verdadera esperanza.
Ayúdame a derribar las barreras
con tus manos firmes,
pero a la vez delicadas,
pues un niño es siempre muy frágil.
¿Te preguntas quién soy?
Soy alguien a quien conoces muy bien.
Soy cada persona con quien te encuentras.
Soy tú mismo».
Autor desconocido

Por otro lado, Bermejo comenta sobre este texto anónimo, que «podría parecer que tiene una base pesimista; pero, en realidad desvela dinamismos universales que nos pueden provocar una particular atención al mundo interior de las personas a lasque deseamos acompañar con empatía terapéutica. No es solo lo dicho lo que hay en el otro, sino lo que habita su corazón y reclama una atenta escucha».

Empatía


‘Empatía terapéutica. La compasión del sanador herido’, un interesante libro de José Carlos Bermejo, editado por Desclée de Brouwer, que se centra en la relación de la empatía con la genuina compasión, con el manejo de la vulnerabilidad del propio ayudante que, a la vez de ser sanador, también está herido.

Podrás encontrar textos como este: «En el bosque conceptual y casi de torre de Babel que se ha ido creando en torno a los conceptos de empatía y compasión, tiendo a pensar, cada vez con más convencimiento, que la compasión es la empatía en estado más puro. Si abandonamos los usos superficiales, facilones, acomodaticios de la palabra empatía cada vez que no comprometen con el sufrimiento ajeno, nos aproximamos a la pureza del concepto empatía, calificada por nosotros como empatía terapéutica, que es respuesta eficaz de quien se dispone compasivamente ante el sufrimiento ajeno. La compasión que experimento ante los enfermos al final de la vida, los mayores dependientes, las personas en duelo que encuentro en mi vida profesional, no se agota en la empatía terapéutica, pero encuentra en ella una forma privilegiada de expresión, particularmente en los encuentros de relación de ayuda o counselling.»

miércoles, 9 de enero de 2013

Terapia asistida con animales

La Fundación Affinity premia al centro de San Juan de Dios en Ciempozuelos por su trabajo asistencial con animales de compañía. Ana Póvez, psicóloga responsable de la terapia asistida con animales, explica que el trabajo se divide en varios grupos de acción, como el dedicado a personas con discapacidad intelectual moderada o leve, que se ocupan diariamente de todo lo necesario para mantener a los animales.



martes, 8 de enero de 2013

Anda y haz tú lo mismo

El papa en su carta ha invitado a reconocer a Cristo en el rostro de los enfermos, siguiendo la enseñanza de la parábola del buen samaritano, y a serlo junto al otro que está a nuestro lado, lo que vale también para el mismo enfermo, que puede vivir su propia condición en una perspectiva de fe:



MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
CON OCASIÓN DE LA XXI JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO
(11 de febrero de 2013)

«Anda y haz tú lo mismo» (Lc 10,37)

Queridos hermanos y hermanas:

1. El 11 de febrero de 2013, memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes, en el Santuario mariano de Altötting, se celebrará solemnemente la XXI Jornada Mundial del Enfermo. Esta Jornada representa para todos los enfermos, agentes sanitarios, fieles cristianos y para todas la personas de buena voluntad, «un momento fuerte de oración, participación y ofrecimiento del sufrimiento para el bien de la Iglesia, así como de invitación a todos para que reconozcan en el rostro del hermano enfermo el santo rostro de Cristo que, sufriendo, muriendo y resucitando, realizó la salvación de la humanidad» (Juan Pablo II, Carta por la que se instituía la Jornada Mundial del Enfermo, 13 mayo 1992, 3). En esta ocasión, me siento especialmente cercano a cada uno de vosotros, queridos enfermos, que, en los centros de salud y de asistencia, o también en casa, vivís un difícil momento de prueba a causa de la enfermedad y el sufrimiento. Que lleguen a todos las palabras llenas de aliento pronunciadas por los Padres del Concilio Ecuménico Vaticano II: «No estáis… ni abandonados ni inútiles; sois los llamados por Cristo, su viva y transparente imagen» (Mensaje a los enfermos, a todos los que sufren).

2. Para acompañaros en la peregrinación espiritual que desde Lourdes, lugar y símbolo de esperanza y gracia, nos conduce hacia el Santuario de Altötting, quisiera proponer a vuestra consideración la figura emblemática del Buen Samaritano (cf. Lc 10,25-37). La parábola evangélica narrada por san Lucas forma parte de una serie de imágenes y narraciones extraídas de la vida cotidiana, con las que Jesús nos enseña el amor profundo de Dios por todo ser humano, especialmente cuando experimenta la enfermedad y el dolor. Pero además, con las palabras finales de la parábola del Buen Samaritano, «Anda y haz tú lo mismo» (Lc 10,37), el Señor nos señala cuál es la actitud que todo discípulo suyo ha de tener hacia los demás, especialmente hacia los que están necesitados de atención. Se trata por tanto de extraer del amor infinito de Dios, a través de una intensa relación con él en la oración, la fuerza para vivir cada día como el Buen Samaritano, con una atención concreta hacia quien está herido en el cuerpo y el espíritu, hacia quien pide ayuda, aunque sea un desconocido y no tenga recursos. Esto no sólo vale para los agentes pastorales y sanitarios, sino para todos, también para el mismo enfermo, que puede vivir su propia condición en una perspectiva de fe: «Lo que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo, que ha sufrido con amor infinito» (Enc. Spe salvi, 37).

3. Varios Padres de la Iglesia han visto en la figura del Buen Samaritano al mismo Jesús, y en el hombre caído en manos de los ladrones a Adán, a la humanidad perdida y herida por el propio pecado (cf. Orígenes, Homilía sobre el Evangelio de Lucas XXXIV, 1-9; Ambrosio,Comentario al Evangelio de san Lucas, 71-84; Agustín, Sermón 171). Jesús es el Hijo de Dios, que hace presente el amor del Padre, amor fiel, eterno, sin barreras ni límites. Pero Jesús es también aquel que «se despoja» de su «vestidura divina», que se rebaja de su «condición» divina, para asumir la forma humana (Flp 2,6-8) y acercarse al dolor del hombre, hasta bajar a los infiernos, como recitamos en el Credo, y llevar esperanza y luz. Él no retiene con avidez el ser igual a Dios (cf. Flp 6,6), sino que se inclina, lleno de misericordia, sobre el abismo del sufrimiento humano, para derramar el aceite del consuelo y el vino de la esperanza.

4. El Año de la fe que estamos viviendo constituye una ocasión propicia para intensificar la diaconía de la caridad en nuestras comunidades eclesiales, para ser cada uno buen samaritano del otro, del que está a nuestro lado. En este sentido, y para que nos sirvan de ejemplo y de estímulo, quisiera llamar la atención sobre algunas de las muchas figuras que en la historia de la Iglesia han ayudado a las personas enfermas a valorar el sufrimiento desde el punto de vista humano y espiritual. Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, «experta en la scientia amoris» (Juan Pablo II, Carta ap. Novo Millennio ineunte, 42), supo vivir «en profunda unión a la Pasión de Jesús» la enfermedad que «la llevaría a la muerte en medio de grandes sufrimientos» (Audiencia general, 6 abril 2011). El venerable Luigi Novarese, del que muchos conservan todavía hoy un vivo recuerdo, advirtió de manera particular en el ejercicio de su ministerio la importancia de la oración por y con los enfermos y los que sufren, a los que acompañaba con frecuencia a los santuarios marianos, de modo especial a la gruta de Lourdes. Movido por la caridad hacia el prójimo, Raúl Follereau dedicó su vida al cuidado de las personas afectadas por el morbo de Hansen, hasta en los lugares más remotos del planeta, promoviendo entre otras cosas la Jornada Mundial contra la lepra. La beata Teresa de Calcuta comenzaba siempre el día encontrando a Jesús en la Eucaristía, saliendo después por las calles con el rosario en la mano para encontrar y servir al Señor presente en los que sufren, especialmente en los que «no son queridos, ni amados, ni atendidos». También santa Ana Schäffer de Mindelstetten supo unir de modo ejemplar sus propios sufrimientos a los de Cristo: «La habitación de la enferma se transformó en una celda conventual, y el sufrimiento en servicio misionero… Fortificada por la comunión cotidiana se convirtió en una intercesora infatigable en la oración, y un espejo del amor de Dios para muchas personas en búsqueda de consejo» (Homilía para la canonización, 21 octubre 2012). En el evangelio destaca la figura de la Bienaventurada Virgen María, que siguió al Hijo sufriente hasta el supremo sacrifico en el Gólgota. No perdió nunca la esperanza en la victoria de Dios sobre el mal, el dolor y la muerte, y supo acoger con el mismo abrazo de fe y amor al Hijo de Dios nacido en la gruta de Belén y muerto en la cruz. Su firme confianza en la potencia divina se vio iluminada por la resurrección de Cristo, que ofrece esperanza a quien se encuentra en el sufrimiento y renueva la certeza de la cercanía y el consuelo del Señor.

5. Quisiera por último dirigir una palabra de profundo reconocimiento y de ánimo a las instituciones sanitarias católicas y a la misma sociedad civil, a las diócesis, las comunidades cristianas, las asociaciones de agentes sanitarios y de voluntarios. Que en todos crezca la conciencia de que «en la aceptación amorosa y generosa de toda vida humana, sobre todo si es débil o enferma, la Iglesia vive hoy un momento fundamental de su misión» (Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodalChristifideles laici, 38).

Confío esta XXI Jornada Mundial del Enfermo a la intercesión de la Santísima Virgen María de las Gracias, venerada en Altötting, para que acompañe siempre a la humanidad que sufre, en búsqueda de alivio y de firme esperanza, que ayude a todos los que participan en el apostolado de la misericordia a ser buenos samaritanos para sus hermanos y hermanas que padecen la enfermedad y el sufrimiento, a la vez que imparto de todo corazón la Bendición Apostólica.

Vaticano, 2 de enero de 2013
Benedictus PP XVI

Una firma por la vida para frenar el aborto en Europa

Detalles de la iniciativa - Iniciativa Ciudadana Europea - Comisión Europea: Detalles de la iniciativa - Iniciativa Ciudadana Europea - Comisión Europea


Una firma por la vida para frenar el aborto en Europa
Entrevista con Carlo Casini, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo y del Movimiento por la Vida italiano
Por ANTONIO GASPARI
ROMA, 06 de enero de 2013 (Zenit.org) - La iniciativa ciudadana europea, denominada "Uno de los nuestros" (www.oneofus.eu) está alcanzando la cima. Con la autorización para recoger firmas --incluso en línea--, los movimientos, asociaciones, foros, clubes, parroquias, entre otros, se están movilizando para invitar a sus miembros, y a todos los ciudadanos, a firmar por la vida.
Conforme a lo dispuesto por el Tratado de Lisboa, los promotores de la iniciativa de democracia participativa "Uno de nosotros", deben recoger un millón de firmas al menos en siete países europeos, a fin de que la Comisión Europea atienda y programe un posible acto jurídico para reconocer la petición formulada por los ciudadanos.
En este caso, la iniciativa "Uno de los nuestros" es particularmente importante, ya que pide que se reconozca la vida desde la concepción.
ZENIT ha entrevistado al señor Carlo Casini, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo y presidente del Movimiento por la Vida italiano (MPV), quien explicó que con la iniciativa "Uno de los nuestros", se pide que Europa se comprometa a no conceder más fondos para programas contra la vida humana.
En particular, Casini ha pedido que se bloqueen los fondos adjudicados para las asociaciones que promueven el aborto en los países en vía de desarrollo y más allá.
"Por desgracia --dijo Casini--, hoy Europa financia la investigación científica que destruye y manipula embriones, financia los grupos internacionales que promocionan el aborto, y que proponen la interrupción voluntaria del embarazo como una solución a los problemas de salud de las mujeres".
"Yo creo --dijo el presidente del MPV--, que con el reconocimiento de la vida desde la concepción, las políticas de Europa se orientarán a favor de la vida por nacer".
Al preguntarle por qué un ciudadano debe estar interesado ​​en firmar la petición "Uno de los nuestros", Casini dijo que es una necesidad para detener la masacre de los inocentes que se ve cada año, y que alcanza a cerca de un millón doscientos mil niños y niñas concebidos, a los que no se les permite nacer. Y a la vez es una oportunidad para que Europa vuelva a ser el continente del derecho a la vida.
Para el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo, la movilización de los ciudadanos europeos a favor del reconocimiento de la vida humana desde la concepción ya está dando buenos resultados, con la coordinación de los movimientos a favor de la vida y de la familia en los diversos países.
Para Casini, el debate que está surgiendo de la iniciativa “Uno de los nuestros”, favorece el progreso cultural y social en Europa y en el mundo.
"Se trata del reconocimiento de la dignidad del ser humano", subrayó el presidente de la MPV, quien concluyó afirmando que "con el compromiso de no financiar las iniciativas educativas, culturales y sanitarias que promueven el aborto, y con el reconocimiento de la vida humana desde la concepción, Europa daría una señal importante al mundo entero".
Para suscribirse a la iniciativa "Uno de nosotros", ir al enlace: http://ec.europa.eu/citizens-initiative/public/initiatives/ongoing/details/2012/000005
Trad: JAVV

domingo, 30 de diciembre de 2012

Feliz Año 2013

Que el nuevo año 2013 que vamos a comenzar sea dichoso para todos, pleno de salud y de alegrías, y también de la fe, esperanza y caridad que nos ayude a vivir al estilo de Jesucristo, siempre pendiente del prójimo.



Al terminar un año más,
yo te quiero agradecer
por todo lo que recibí de Ti.
Gracias por la vida y por el amor,
por las flores, por el aire y por el sol,
por la felicidad y por el dolor,
por lo que fue posible y por lo que no fue.

Te ofrezco todo lo que hice este año,
el trabajo que pude realizar,
las cosas que pasaron por mis manos
y que con ellas yo pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo
de estos meses pusiste en mi camino,
las nuevas amistades y los viejos conocidos.
Los que están cerca de mí y aquellos que yo no pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor, hoy quiero pedirte perdón.
Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
perdón por vivir sin entusiasmo.
También por la oración que poco a poco fui posponiendo
y que ahora te vengo a presentar,
por todos mis olvidos y silencios,
nuevamente te pido perdón.

Los próximos días comenzaremos un nuevo año.
Yo detengo mi vida antes del nuevo calendario,
ese que aún no inicia,
y te presento estos días
que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy, te pido para mí, mis familiares y amigos,
también para los compañeros de las redes sociales,
la paz y la alegría, la fortaleza y la prudencia,
la lucidez y la sabiduría,
la salud y la esperanza.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad,
llevando a todas partes
un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra mis oídos a toda falsedad
y mis labios a palabras mentirosas, egoístas  o que hieren.
Abre mi ser, a todo lo que es bueno.
Que mi espíritu esté repleto solamente de bendiciones
para que las derrame por donde pase.

Señor, a todo el que lea este mensaje,
llénalo de Esperanza en la adversidad,
Paz y Amor en el día a día.

Lléname, también, de bondad y alegría
para que todas las personas que encuentre en mi camino
puedan descubrir en mí y en lo que escribo un poquito de Ti.

Danos un Año Feliz,
y enséñanos a
repartir felicidad.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Estudio sobre acompañamiento espiritual en el final de la vida



En el Journal of Clinical Oncology, online del 17 de diciembre del 2012, aparece un artículo interesante sobre un estudio que refleja que el acompañamiento espiritual en el final de la vida aún es poco frecuente, y parece ser que es por falta de entrenamiento y por falta de tiempo; bajo mi punto de vista, lo importante es que se hable de estos temas y que se ponga de relieve que no se debe pasar de largo ante la dimensión espiritual del ser humano, considero que es dar pasos para llegar a realizar el camino de un buen acompañamiento espiritual a los enfermos:

«Los médicos y los enfermeros de cuatro hospitales de Boston citaron la falta de entrenamiento para explicar por qué casi no le proporcionaban asistencia espiritual a los pacientes oncológicos terminales, a pesar de que la mayoría lo consideraba muy importante en el final de la vida.

"Me sorprendió que la causa fuera principalmente la falta de entrenamiento", dijo la autora principal, doctora Tracy Balboni, radióloga oncológica del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Boston.

Las guías de cuidados paliativos de Estados Unidos recomiendan que los médicos presenten atención a las necesidades religiosas y espirituales de los pacientes durante la atención en el final de la vida.

Sin embargo, los 204 médicos que participaron del estudio dijeron que les habían proporcionado asistencia espiritual al 24 por ciento de los pacientes; los 118 enfermeros lo habían hecho en el 31 por ciento de los casos.

Los 69 pacientes con cánceres avanzados que respondieron la encuesta hablaron de una frecuencia aún menor de esa asistencia al decir que el 14 por ciento de los enfermeros y el 6 por ciento de los médicos les habían proporcionado algún tipo de asistencia espiritual.

"Hubo una época en la que los enfermeros y los médicos hubiesen respondido 'Ese no es mi trabajo', pero la tendencia está cambiando", dijo la especialista en cuidados paliativos Betty Ferrell, de Ciudad de la Esperanza, un hospital dedicado a la investigación y tratamiento del cáncer en Duarte, California.

"Nos estamos dando cuenta de que no podemos seguir ignorando este aspecto de la atención", indicó Ferrell, profesora de enfermería que no participó del estudio.

El equipo de Balboni diseñó una encuesta, la primera en su tipo, para comparar las actitudes hacia la atención espiritual en pacientes, enfermeros y oncólogos seleccionados al azar en cuatro hospitales.

Las respuestas indicaron que la mayoría de los profesionales y los pacientes consideraba apropiados ocho ejemplos de asistencia espiritual, como rezar con el paciente porque así lo pidió o derivarlo al capellán del hospital.

Luego, el equipo les pidió a los participantes que calificaran experiencias espirituales previas. De nuevo, la mayoría coincidió en que el efecto en la atención sería positivo.

Otra posibilidad que se le ofreció a los médicos y los enfermeros fue la falta de tiempo. "El 73 por ciento respondió que era una barrera importante para asistir espiritualmente a los pacientes", indicó Balboni.
Pero los que argumentaron escasez temporal brindaron asistencia espiritual con la misma frecuencia que aquellos que dijeron que tenían tiempo suficiente para hacerlo. Eso sugiere que el tiempo no sería el problema.

De hecho, la falta de entrenamiento se mantuvo como la principal barrera para brindar contención espiritual. Sólo el 13 por ciento de los médicos y los enfermeros habían sido entrenados al respecto alguna vez.

"No podemos hacer lo que no sabemos. Los médicos y los enfermeros nunca aprendieron a identificar y responder a una necesidad espiritual", dijo la autora.

Además, el campo de la atención espiritual demanda una definición más clara, según sostuvo la doctora Christina Puchalski, directora del Instituto George Washington para la Espiritualidad y la Salud.

"Existe una gran controversia sobre si se puede preguntar la religión de un paciente", dijo Puchalski.

"Pero estudios previos habían demostrado que lo que importa no es la denominación religiosa de los pacientes, sino qué le da significado y sentido a sus vidas, como la familia, el arte, el trabajo, la naturaleza u otros valores"»

Últimamente se habla mucho de las necesidades espirituales del enfermo; tras leer este artículo, creo que habría que empezar a considerar otro enfoque, que consistiría en fijarse en las posibilidades más que en las necesidades, por qué no fijarnos más en lo que se puede hacer, lo que se puede aportar, en ofrecer las posibles opciones y dejar de recrearnos en las limitaciones, en lo que se debería.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Benedicto XVI envía sus saludos a los niños del hospital 'Bambino Gesù'


El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, realizó ayer una visita al hospital pediátrico Bambino Gesú de Roma para llevar los saludos de Benedicto XVI con motivo de la Navidad.

El Bambino Gesù es un pediátrico de vanguardia con cuarenta especialidades, 550 camas y cada año registra unos veinticinco mil internamientos. Si bien está situado en el monte Janículo de Roma, es territorio vaticano. En octubre de este año el hospital abrió una nueva sede --cercana a la basílica de San Pablo Extramuros- que tomó el nombre de Benedicto XVI, y está dedicada a los consultorios, hospital del día, y a la investigación científica.

El cardenal Bertone, dirigiéndose al personal médico y a los pacientes, recordó que la Navidad es “un repetirse siempre nuevo de un evento de bondad”. Añadió que “para crecer armoniosamente los niños necesitan degustar alegría y seguridad, la cual debe iniciar en el ámbito familiar”. Si bien ellos necesitan saber y entender también el sufrimiento “y esta es una lección de vida que nosotros los adultos tenemos que saber enseñar a los niños y a los jóvenes”.

El purpurado le agradeció a todos los operadores sanitarios por “la laboriosidad y profesionalidad” y les invitó a “superar cada egoísmo, resto del hombre viejo dentro de nosotros, y a vivir en la verdad del tiempo nuevo inaugurado con el nacimiento del Redentor”.

Sobre la tragedia de los niños asesinados en la reciente masacre en Connecticut, Estados Unidos, invitó a que “la angustia por esta tragedia se transforme en oración fervorosa y conmovida, y suscite en todos nosotros y especialmente en quienes tienen el poder, la firme voluntad de establecer medidas eficaces para proteger la vida de los niños”.

Siempre en el ámbito de las fiestas de fin de año, el domingo 16 de diciembre tuvo lugar en el Senado de Italia, Palazzo Madama, un concierto de Navidad. Todo lo recolectado, 42.000 euros --gracias a los billetes de entrada que tuvieron un costo mínimo de 120 euros- fueron destinados en beneficencia para el hospital Bambino Gesú y su proyecto Orphanet Italia, destinado a la investigación y lucha contra las enfermedades raras.

Tocó la Orquesta del Teatro de la Ópera de Roma, dirigido por el maestro italiano Riccardo Muti, director de la Sinfónica de Chicago. Y participaron los jóvenes cantantes del Proyecto Esperando a Verdi, del Festival de la ciudad de Rávena. Todos ellos actuaron gratuitamente.

ROMA, miércoles 19 de diciembre de 2012        

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Como un niño en brazos de su madre


Como un niño en brazos de su madre:
                    débil, frágil, indefenso…
                              mas seguro, confiado, arropado…,
                                        ¡querido! ¡deseado!
                                                  así quiero Señor, recibirte.

Porque quiero ser…

Cuna de la acogida para el emigrante.
Cuna del trabajo justo para el parado.
Cuna de la escucha para el anciano.
Cuna del respeto para quien piensa tan diferente.
Cuna de las ganas de vivir para el enfermo.
Cuna de la luz para el que camina en tinieblas.
Cuna de la tolerancia para el que profesa otra religión.
Cuna de la alegría para el triste y deprimido.
Cuna de la esperanza para el cansado de la vida.
Cuna de la hospitalidad para el que llama a la puerta.
Cuna de la fe para el incrédulo

Dios mío,
como un niño en brazos de su madre,
como todo un Dios en  brazos de su hijo predilecto…
sé bienvenido a tu mundo, mi mundo…
¡nuestro querido mundo!

                          J.M. de Palazuelo en el libro de Caritas

lunes, 17 de diciembre de 2012

El ARTE de elegir en los tiempos sombríos


“El ARTE de elegir en los tiempos sombríos” es el lema del XI Congreso Nacional de Bioética, organizado por la Asociación de Bioética Fundamental y Clínica (ABFyC), que se celebrará en San Marcos de León los días 3 al 5 de octubre de 2013.


Fechas importantes:

  • 15 de Diciembre de 2012: Apertura de envío de comunicaciones
  • 27 de Junio de 2013: Fecha limite de recepción de comunicaciones
  • 31 de Julio de 2013: Dictamen de comunicaciones
  • 19 de Septiembre de 2013: Fecha límite de cuota de inscripción sin recargo
  • 3 de Octubre de 2013: Inicio del Congreso 


Dentro del programa:

Ø      Mesa 1: Libertad y responsabilidad de conciencia
Ø      Mesa 2: La Bioética en el Arte
Ø      Mesa 3: Educación en Bioética
Ø      Mesa 4: Bioética en los tiempos sombríos

Más información en: http://www.bioetica2013.com/

domingo, 9 de diciembre de 2012

Diferencias entre sedación y eutanasia


Entre mis apuntes he encontrado esto que me parece está muy bien explicado, por eso lo comparto en el blog.


Uno de los puntos cruciales en el debate ético sobre la sedación es la identificación que en ocasiones se realiza entre sedación y una “eutanasia lenta”, lo cual ha generado una gran controversia. La distinción entre sedación y eutanasia recae esencialmente en los siguientes aspectos:

Intencionalidad:

*      En la sedación el médico prescribe fármacos sedantes con la intención de aliviar el sufrimiento del paciente frente a determinados síntomas. En la eutanasia el objetivo es provocar la muerte del paciente para librarle de sus sufrimientos.
*      La sedación altera la conciencia del paciente buscando un estado de disminución de la percepción frente al sufrimiento o amenaza que supone el síntoma.
*      Cuando la sedación es profunda, se pierde la vida consciente. La eutanasia elimina la vida física.

Proceso:

*      En la sedación debe existir una indicación clara y contrastada. Los fármacos utilizados y las dosis, se ajustan a la respuesta del paciente frente al sufrimiento que genera el síntoma. Esto implica la evaluación continua de dicho proceso (tanto desde el punto de vista de la indicación como del tratamiento) y el registro en la historia clínica.
*      En la eutanasia se precisa de fármacos a dosis o combinaciones letales, que garanticen una muerte rápida.

Resultado:

*      En la sedación, el parámetro de respuesta es el alivio del sufrimiento, que debe contrastarse mediante su evaluación. En la eutanasia el parámetro de respuesta es la muerte.
*      Se ha objetado que la supervivencia es muy breve desde la indicación de una sedación terminal. Los trabajos disponibles muestran que no existen diferencias significativas en la supervivencia de los pacientes que precisaron ser sedados frente a los que no requirieron sedación.

Salud Mental - Oración


Señor Jesús,
te presentamos hoy a las personas con
enfermedad mental.

En ocasiones,
nos cuesta descubrir su rostro,
comprender su lenguaje,
entrar en su mundo,
reconocer su dignidad,
compartir su soledad,
y encontrarte a Ti en ellos.

Por eso te pedimos, Señor,
que nos ayudes con la luz de tu Palabra
y con la fuerza sanante de tu Espíritu.

Haz, Señor, que nuestras comunidades
sean para ellos y para sus familias
un hogar cercano y acogedor,
donde encuentren
alivio en sus angustias,
compañía en su soledad,
luz y esperanza en el camino de sus vidas.
Amén.