sábado, 3 de febrero de 2018

Huellas en el camino: V Domingo Tiempo Ordinario

Evangelio

En aquel tiempo, al salir Jesús de la Sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.
Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y poseídos. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios; y como los demonios lo conocían no les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: Todo el mundo te busca.
Él les respondió: Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he venido.
Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios.

Palabra del Señor

Aprendemos


Para los peques de la casa

Simón y sus compañeros fueron a buscar a Jesús y le dijeron: ¨Todo el mundo te busca¨ ¿Te atreves a buscarlo? De los 11 caminos, solamente 3 llegan hasta él. (Ten en cuenta que lo caminos son como autopistas. Vale seguirlo aunque pase por debajo de otro y no se corta.)


Para mi vida

Ayudar a los que sufren y orar cada día un momento al Señor. Así viven los amigos de Jesús.
¿A quién puedes ayudar esta semana? Y, ¿cómo va tu oración?