jueves, 26 de octubre de 2017

La respuesta


Escucho los sonidos a mi alrededor
lo mejor que puedo, para prepararme
a escuchar el evangelio.

Ahora oigo cómo Jesús me dice
algunas de las frases
que ya dijo en los evangelios.
Dice, por ejemplo:
«¿Quién dices tú que soy yo?».

Pero no respondo inmediatamente.
Dejo que las palabras suenen y resuenen
En mis oídos por algún tiempo…
observando cómo reacciona
mi corazón ante ellas.

Y sólo cuando ya no puedo contenerme más.
reacciono efectivamente,
con una simple palabra…
o con el silencio…

Y hago lo mismo con otras frases del evangelio:

«¿Me amas?».

«Ven, sígueme».

«Tanto tiempo como llevo contigo,
¿y aún no me conoces?».

«¿Crees?
Todo es posible para el que cree».


Anthony de Mello