Mostrando entradas con la etiqueta Duelo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Duelo. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de julio de 2016

Meditación cristiana en el duelo


¿Por qué lloras? ¿A quién buscas? Meditación cristiana en el duelo

El GRUPO ASV Servicios Funerarios y el Obispado de Orihuela-Alicante, ponen a vuestro alcance e l manual “¿Por qué lloras? ¿A quién buscas? Meditacióncristiana en el duelo” está formado por seis partes, “Acompañarte”, “El camino del duelo“, “El camino de la fe”, “Imágenes para acompañar el duelo como testigos”, “El duelo y los niños” y “Sentido de las Exequias”, a través de estos seis capítulos se intenta acompañar a los católicos en los momentos de duelo y de fe.

Para acceder al texto íntegro, pincha sobre la imagen.

sábado, 17 de octubre de 2015

Duelo en oncología

El Duelo es un concepto clave. Está presente en el paciente y en su entorno a veces desde el mismo diagnóstico. El duelo es también un concepto esquivo en una realidad compleja cuyo proceso no siempre es visible. Muchas veces se sumerge y queda latente, para aflorar cuando el proceso no va bien. Y es casi inevitable cuando el final irreversible se acerca. Por último, cuando se consolida la pérdida del ser querido, el duelo se injerta en el luto, para mostrar en toda su magnitud la aflicción, la pena y el pesar que toda pérdida nos produce irremediablemente, aunque a veces las circunstancias hacen que se demore su aparición en un plazo indefinido de semanas.


'Duelo en oncología', es un buen material para la formación en el adecuado abordaje del duelo en todas sus formas. Puedes leer y/o descargar el documento pinchando sobre la imagen.

domingo, 23 de agosto de 2015

El pato y la muerte



Videocuento 'El pato y la muerte', para niños y adultos. 

Hay una frase que llama la atención: "La muerte le sonrió con dulzura. Si no se tenía en cuenta quién era, hasta resultaba simpática; incluso más que simpática." 

Puedes ir directamente al vídeo o también lo puedes descargar en pdf pinchando en la siguiente imagen



miércoles, 29 de abril de 2015

Duelo en niños


‘El duelo en el contexto educativo’, tema que podemos encontrarnos en estos tres enlaces, me parece de gran utilidad también en la #PASBIOPAL




Por otro lado, en ‘MALETA DE LA VIDA Y DE LA MUERTE’ (http://www.xtec.cat/se-vallesoccidental7/recursos/dol/dol.htm) podéis encontrar una serie de títulos que también son de gran utilidad para trabajar el duelo con niños.

jueves, 30 de octubre de 2014

Viven con nosotros

La certeza de que los muertos viven con nosotros
es el pan cotidiano de millones de madres, esposas,
maridos, hijos que han perdido al ser amado.
Los que se nos fueron tiran de nosotros
y mantienen viva nuestra esperanza
como respuesta a esa llamada que nos viene del otro lado.

Los que se nos mueren llegan a ser como un regazo
palpitante e invisible, pero presentido,
que nos protege del frío del camino
y torna cálida nuestra existencia sumergida en el amor.

Desconozco el autor.


sábado, 6 de septiembre de 2014

Carta de Iñaki a Antonia

Querida Antonia:

Te has ido sin despedirte de nosotros, aunque creo que nos estabas preparando para ello. La última vez que hablamos por teléfono para el encuentro de Maoño, me dijiste que ya no participabas en los grupos de la Asunción, y al hablar con Conchi me dijo que estabas muy delicada. Hoy me ha llamado Conchi para comunicarme que te habían encontrado muerta. Te has ido cómo has vivido, con mucha fe, mucha humildad y sencillez, y sin querer molestar. Hoy al reflexionar sobre tu partida pienso: ¡NO ES POSIBLE QUE YA NO ESTÉ ANTONIA! Pero así es.

No has tenido una vida fácil. Has tenido que cuidar de tu madre, de tu marido, luego tu enfermedad. Sin embargo afrontaste las decisiones con valentía y convicción. Hasta encontraste tiempo para compartir tu vida con otras personas que padecían la enfermedad como voluntaria del grupo de Pastoral de la Salud de la Parroquia de la Asunción  en Torrelavega. En la cena del año pasado en Junio en Maoño nos regalaste unas preciosas cestas que hacía tu marido. Tu vida ha sido también un regalo.

Cuando te pedimos que  en las Jornadas Interdiocesanas de Pastoral de la Salud de Corbán dieses tu testimonio, al principio decías que no tenías nada que aportar, pero al final lo hiciste. Fue un testimonio sencillo, corto de duración, pero dicho desde el corazón. A otra gente quizá les pasó inadvertido, a mí no. Como todo en tu vida, aquel testimonio llevaba ALMA, CORAZÓN, VIDA Y FE.

Compartiste Grupo de Pastoral de la Salud con Pilar Buldaín, Franciscana de Montpellier o del Espíritu Santo que dejó una huella imborrable como enfermera, religiosa, enferma y sobre todo, como persona. Creo que la Pastoral de la Salud diocesana tiene una deuda de gratitud con Torrelavega en general y con el Grupo de Pastoral de la Salud de la Asunción en particular, que hoy muy gustoso, ayudo a saldar.

En el encuentro de Maoño decía yo que la Pastoral de la Salud no es numerosa en efectivos, pero sí de una gran calidad. El Buen Samaritano que estamos reflexionando este año fue solamente uno y sin embargo como nos propone Jesús en la Parábola, se conmovió, bajo de la cabalgadura, puso aceite y vino en las heridas del caído en tierra, lo vendó, lo montó en su cabalgadura, le llevó a la posada y cuidó de él; y cuando se marchó pidió al posadero que siguiese con los cuidados, que él se responsabilizaba económicamente de la situación.

Estamos en el Año de la Fe, viendo como reanimar y compartir la vida con los demás. En la diócesis vivimos la Asamblea de Laicos, buscando comprometernos más y mejor con los retos que se nos presentan. Yo hoy propongo que descubramos a personas como tú, sólidas en la fe, silenciosas en palabras (las justas y necesarias), pero muy grande en obras.

No se me pasa desapercibido que te has ido al encuentro con Dios el día de la Fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo; Fiesta de la Vida Consagrada y de la Vida Ascendente (Grupo de este movimiento que hay en tu Parroquia). Has entonado el himno de Simeón: “AHORA SEÑOR SEGÚN TU PROMESA PUEDES DEJAR A TU SIERVA IRSE EN PAZ, PORQUE MIS OJOS HAN VISTO A TU SALVADOR” (Yo añado: otras personas también gracias a ti han descubierto al Salvador. Da un fuerte abrazo a Pilar e intercede por nosotros.

Recibe un saludo emocionado y agradecido.

Iñaki Mardones Aja.
Director del Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud de Santander


sábado, 16 de agosto de 2014

La muerte no es el final


Tú nos dijiste que la muerte 

no es el final del camino, 

que aunque morimos no somos, 
carne de un ciego destino. 

Tú nos hiciste, tuyos somos, 
nuestro destino es vivir, 
siendo felices contigo, 
sin padecer ni morir. 

Cuando la pena nos alcanza 
por un hermano perdido, 
cuando el adiós dolorido 
busca en la Fe su esperanza. 

En Tu palabra confiamos 
con la certeza que Tú 
ya le has devuelto a la vida, 
ya le has llevado a la luz. 
Ya le has devuelto a la vida, 
ya le has llevado a la luz 

Cuando, Señor, resucitaste, 
todos vencimos contigo 
nos regalaste la vida, 
como en Betania al amigo. 

Si caminamos a tu lado, 
no va a faltarnos tu amor, 
porque muriendo vivimos 
vida más clara y mejor.



"La Muerte no es final" Canción compuesta por el sacerdote español Cesáreo Gabaráin Azurmendi, (1936-1991) tras haber perdido a Juan Pedro, un joven de 17 años que era organista en su parroquia. Dicho sacerdote compuso centenares de canciones, algunas mundialmente conocidas como «Pescador de Hombres» (Tú has venido a la orilla...) 

Cantada por Fiorella Berrios una de las voces femeninas del Coro Cantaré:

La muerte no es el final - Coro cantaré 



domingo, 27 de julio de 2014

Cómo acompañar en el tanatorio

Ayer estuve en el tanatorio acompañando a unos amigos, ya veis, las vacaciones forman parte de la vida, algunos hablan de ‘parón’, yo creo que las vacaciones son para vivir con más intensidad lo que acontece en la vida.

Sí, oré por el alma de la difunta, era lo principal; pero, también intenté estar con los familiares. ¿Os habéis dado cuenta de los corrillos que se forman en el tanatorio?, qué bonito es ver cuando los familiares están allí, es lo que tienen las familias unidas, que en los momentos de dificultad se unen y todo el que puede se acerca para dar unas palabras de consuelo, un abrazo, un apretón de manos,… da igual el gesto, que sepan que estás allí. Y los que no son familia directa muchas veces no saben qué hacer en esos momentos, se acercan dan un abrazo y están, al final se trata de eso ¿no?

Es verdad que para realizar un acompañamiento humano depende mucho de la situación anímica de la familia; pero, si es posible, creo que sería importante que:

  • Nuestra presencia transmita serenidad y comprensión.
  • Hacer ver que el dolor emocional que siente es normal y ayudar a verbalizarlo.
  • Ayudar a tener conciencia clara de la muerte, es decir, que nos cuenten lo sucedido, el último momento de la enfermedad, o de la muerte, esto ayudará en el futuro a elaborar mejor el duelo.
  • Facilitar y acompañar en la expresión de las emociones y/o los sentimientos, es normal sentirse mal, es normal hablar de injusticia, de dolor, de rabia, de miedo, de culpa, es normal llorar,… esto no nos hace más débiles, todo lo contrario, nos hace muy humanos.
  • Cuando no sabemos qué decir, no pasa nada, el silencio también vale, entonces se puede aprovechar el contacto físico, una caricia, un apretón…. Las frases hechas están de más.
  • Permitir recordar los buenos momentos vividos con la persona fallecida podría ser terapéutico.
  • Ayudar a ver que aunque físicamente ya no está entre nosotros, sí que está en el mundo interno de nuestros afectos.
Pues ya veis, en el tanatorio se pasan muchas horas, y cada uno puede “ayudar” de una forma diferente. Se trata de que los familiares de la persona fallecida se sientan acompañados, que expresen sus propios sentimientos y emociones, y no los nuestros; y sobre todo que se les deje vivir lo que están viviendo, cada familia es completamente diferente y por tanto no todos pasamos por lo mismo. Se trata de ser, de estar y si es posible de hacer; pero, no se trata de ‘hacer de plañideras’.

Esto sólo son unas pinceladas, sobre todo para aquellos que se preguntan ‘¿qué hay que hacer?, nunca he estado en un tanatorio’ y que además pueden ayudar a vivir un ‘duelo normal’.

Norka C. Risso Espinoza

sábado, 5 de julio de 2014

El duelo infantil - Ponette


Hasta hoy no había tenido la oportunidad de ver la película Ponette, dirigida por Jacques Doillon en 1996, se trata de un film francés que, desde luego, os lo recomiendo, está protagonizado por la asombrosa y pequeña actriz Victoire Thivisol.
Es una historia de incomprensión y desamparo de Ponette, una niña de cuatro años, que tiene que afrontar la muerte prematura de su madre, fallecida en un accidente de coche.
Tras ver la muerte a través de los ojos de esta niña, podemos preguntarnos cómo acompañar a estos pequeños, cómo viven ellos la fe (también la importancia de la fe, como herramienta para la vida, ya que su padre no la tiene), la ayuda de la oración, cómo dar malas noticias, la importancia de las despedidas,… y se aprecia que lo que viven los adultos no es lo mismo que lo que viven los niños; en definitiva se trataría de adentrarnos en el mundo emocional de los más pequeños y transitar por las diferentes etapas del duelo en los niños.



lunes, 26 de mayo de 2014

Despedida

Apenas te conocía, aunque nos hemos cruzado en bastantes ocasiones, no pasábamos de un saludo, por educación; pero tu decisión me ha removido por dentro, me ha cuestionado desde las entrañas. ¿Cuánto sufrimiento llevarías en el alma que no pudiste con el? ¿Tal vez estabas demasiado cansada de enfrentarte al día a día? ¿Qué secretos tendrías que abrieron la herida del corazón y te invitaron a dar tu último viaje?

Sólo tenías 33-34 años, toda una vida por delante, probablemente llena de proyectos, pero una vida que decidiste parar, y después de tanto esfuerzo por poner una sonrisa y seguir adelante, aparentando normalidad y hasta fortaleza, buscando sin saber el qué… al final, te has querido apear de este tren de la vida. Desde luego no soy quién para juzgarte ni a ti, ni a tu dolor, ni me surge hacerlo; pero, me remueve lo previo a tu decisión, este viaje te habrá hecho sufrir mucho, y te sentirías sola, ¡maldita soledad cuando no es deseada! y has decidido adelantar tu encuentro con el Amado.

Nunca he compartido contigo ni vida, ni fe; pero, ojalá encuentres en el Padre, lo que no encontraste aquí, la paz y la felicidad; eso le pedí cuando me enteré que finalmente habías cruzado a la otra orilla, confío en que Él ha salido a tu encuentro con los brazos abiertos y te ha permitido que reclines tu cabeza en su pecho, desahógate allí, vacíate de tanto sufrimiento, charla con Él y siéntete amada.


Compañera, sí, te has adelantado… por mi parte, hasta cuando Dios quiera.

Norka C. Risso Espinoza

lunes, 4 de noviembre de 2013

Muerte. Cuento de Joan Chittister‏

Agradecer a mi amigo Alberto, que me ha enviado este cuento:

«¿Qué le dirías a un amigo íntimo que está a punto de morir?», preguntó Jiddu Krishnamurti a un pequeño grupo de oyentes. Las respuestas versaron sobre la necesidad de que tuviera confianza, sobre el hecho innegable de que todo tiene un comienzo y un final, sobre lo conveniente de mostrarle gestos de compasión… Krishnamurti los detuvo en seco: «Solo hay una cosa que se le puede decir para proporcionarle el consuelo más profundo –dijo-. Decidle que con su muerte una parte de vosotros muere y se va con él. Allá donde vaya, vosotros iréis también; no estará solo».


La muerte, en ocasiones, parece tan cruel, tan carente de sentido… Pero no es así. La muerte es lo que nos alerta al resto de nosotros respecto de la vida, puede que justamente cuando nos hayamos cansado de ella o, peor aún, cuando simplemente no seamos conscientes de ella.

La muerte es la llamada a mirar de nuevo la vida, esta vez con una mirada más sabia. La vida, para nuestros semejantes, no es una serie de luchas y contratiempos. Esto, al parecer, está reservado para los refugiados, las familias campesinas en terrenos desérticos, los campesinos del altiplano y los habitantes de las favelas. Nuestra vida, por otro lado, es una panoplia de oportunidades. No depende de la suerte; depende de lo que hacemos con ella, de cómo la enfocamos, de lo que hacemos con lo que tenemos, de cómo distinguimos entre deseos y necesidades y, sobre todo, de cuánto de nosotros invertimos en hacerla mejor, no solo para nosotros, sino para quienes carecen de recursos incluso para empezar a hacerla mejor para sí mismos.

La muerte, la conciencia de su llegada, es lo que nos llama a la vida más allá de la apatía, más allá de la indiferencia, más allá de la preocupación. La muerte nos recuerda que tenemos que vivir.

La muerte nos hace el regalo del tiempo. Nuestro propio tiempo y el tiempo de cuantos nos rodean, nos llama a detenernos y mirar los girasoles la próxima vez, a preocuparnos por los árboles siempre, a abrazar el planeta permanentemente, a prestar atención a nuestros amigos.

¡Enséñanos la brevedad de la vida,
para que entre la sensatez
en nuestra cabeza!

Salmo 90, 12

domingo, 6 de octubre de 2013

Explícame qué ha pasado. Guía Duelo


sábado, 27 de abril de 2013

Material Pastoral Bioética Paliativos

 

Amigos:

He añadido en Dropbox este material, podéis acceder a más títulos relacionados con Pastoral, Bioética y Paliativos en https://www.dropbox.com/sh/de3g28xa9ygwusx/C2rUPaItk1, o pinchando en la imagen de Dropbox que encontraréis en el lateral derecho de este blog.

varios

Los títulos son:

Espero que sea de vuestro interés, ya me iréis contando.

sábado, 16 de marzo de 2013

viernes, 25 de enero de 2013

Pérdidas - Duelos


Todos los seres humanos sufren en alguna ocasión. Si nos comprometemos con la vida, acabaremos experimentando alguna pérdida, y las pérdidas son dolorosas. Nuestras pérdidas pueden ser grandes o pequeñas. Pueden ser tan intrascendentes como la privación de una rutina a la que estábamos acostumbrados o tan grandes como la pérdida de alguien a quien queríamos profundamente.
Debemos dedicar a cada pérdida lo que se merece, aceptando el sufrimiento al que nos estemos enfrentando, sea cual sea, y concediendo a nuestro dolor el tiempo, el espacio y la atención necesarios para que siga su curso. No hay ningún calendario establecido para el duelo; debes dejar que sea la sabiduría de tu cuerpo quien te guíe.

La oración puede servirte de ayuda en numerosas fases de confusión, negación, enfado, dolor, remordimiento, tristeza e incluso gratitud. La clave es rezar desde donde de verdad te encuentres, no desde donde crees que Dios considera que debes estar. No te eches atrás. Reza durante todo el proceso de tu dolor, y Dios, a su debido tiempo, te conducirá a una nueva plenitud y alivio en los que tu pérdida también tendrá cabida.

Tom McGrath

martes, 6 de noviembre de 2012

Cementerios, lugar de raíces, dolor y esperanza



Interesante entrevista que realizó ZENIT al fraile capuchino Luca Casalicchio, responsable de la Iglesia del cementerio principal de Roma: “El Verano”, sobre la cremación.

La Iglesia no aceptaba la cremación, si bien ahora sí, ¿por qué?
--Fray Luca: Hoy en día la cremación ha perdido la caracterización ideológica que tenía años atrás como contraposición a la idea de la resurrección y de la dimensión religiosa del hombre. Por otro lado existe una necesidad práctica: por ejemplo aquí en este cementerio de El Verano, sólo es posible ser ubicado si uno tiene una antigua tumba, pero a veces no se sabe cuánto espacio hay. Y la urna funeraria es una solución pues siempre encuentra una colocación.
La cremación antes del funeral se proporciona solamente en situaciones particularísimas, como en los casos de muerte en el extranjero, pues el transporte del cuerpo es compleja y también significa una dificultad económica. Mientras que el transporte de las cenizas es muy sencillo tanto desde el punto de vista económico, como desde el punto de vista burocrático.
¿Hay entretanto algunas sugerencias concretas?
--Fray Luca: La Iglesia recomienda una cosa: La cremación debe tener lugar solo después del funeral. Hacerla antes del funeral debe ser una excepción, como en los casos que acabo de mencionar. Y al igual que el ataúd, las cenizas deben ser acompañadas al cementerio por un ministro ordenado, con plegarias y una oración cuando se realiza la deposición de la urna en la tumba.
¿Es una obligación o una recomendación?
--Fray Luca: El Estado permite que uno pueda llevarlas a su casa, o que las cenizas sean esparcidas, etc. La Iglesia en cambio pide respeto por el cuerpo del difunto, e incluso si se reduce a ceniza debe mantenerse en el cementerio. Para la Iglesia, no es correcto llevarse a casa la urna con las cenizas.
En el caso del rito funerario cuando el difunto ya es ceniza en la urna, la Iglesia no proporciona ni el incienso ni la aspersión, a diferencia de lo que hacer con el ataúd, para así enfatizar la diferencia entre el cuerpo y las cenizas.
¿Las nuevas normas, cuando se han publicado?
--Fray Luca: La Conferencia Episcopal Italiana presentó en 2007 un pequeño libro titulado: "Anunciamos tu Resurrección", donde se disponían todas las normas sobre la cremación, las cuales en Italia entran en vigor este viernes.
¿Qué problemas existen en los cementerios de las grandes ciudades?
--Fray Luca: En los grandes cementerios urbanos, respecto a los cementerios de las ciudades pequeñas, está el componente de la despersonalización. Si bien por parte de la gente está la fe, las raíces, el lugar del dolor, las personas vienen a adornar las tumbas, a llevarle flores, a visitarlas, a pesar de la dificultad de la distancia.
¿Hoy en día en los cementerios se encuentra lugar para un entierro, digamos tradicional?
--Fray Luca: Sí, pero aquí en El Verano, solamente la familia que tiene una tumba, en cambio en otros cementerios hay lugar, sea de entierro o en nichos.
¿Su experiencia que le dice sobre la cremación?
--Fray Luca: Una cosa que me llamó particularmente la atención es que muchas personas se sienten culpables por haber hecho cremar a sus seres queridos, porque tienen la impresión de que ha habido violencia sobre su cuerpo, aunque la cremación acelera un proceso natural que dura entre 15 y 20 años y a veces más.
Porque después de dejar el cuerpo de un ser querido encuentran sus cenizas dentro de un recipiente, y a veces esto crea un fuerte trauma en las personas que acentúa eventualmente el sentido de culpa. Mi experiencia indica que muchas veces las palabras de consuelo tienen que ser dichas a los vivos para consolarles delante de esto que han experimentado. Incluso cuando existe la voluntad del difunto para ser incinerado, los vivos advierten la experiencia como un disgusto, mismo entendiendo que es una necesidad.
¿En las homilías que hay que decir?
--Fray Luca: Sin duda hay que infundir esperanza de la resurrección, y en el elemento de la retribución. Creo que sobre la dimensión del Juicio sea una buena clave de lectura la que presenta el papa Benedicto XVI en su encíclica Spes Salvi, que muestra el Juicio, como una lugar de esperanza.
¿La devoción popular en el culto a los muertos?
--Fray Luca: Hay un fuerte vínculo porque los cementerios son el lugar de las raíces. Es bonito ver especialmente el sábado, a familias enteras que llegan con niños para visitar a sus seres queridos.
Es también el sitio del dolor, donde enjugar las lágrimas de lo inconsolable, sobre todo en los casos de niños que han muerto.
Casos que son particularmente dolorosos
--Fray Luca: La parte nueva del cementerio en donde se encuentran las tumbas de los niños es la más dolorosa, donde hay juguetes, donde se ve a estas parejas jóvenes que se vienen todos los días, hay madres que vienen desde hace treinta años años para llorar a sus hijos, a veces poniendo en riesgo su propia seguridad ya que en invierno oscurece temprano y los caminos secundarios no siempre son seguros. También es un lugar de esperanza. Y en este cementerio en particular , un lugar de arte, de belleza y de historia.
También hay recorridos dentro de este cementerio, ¿no?
--Fray Luca: Tenemos recorridos con los próceres de Italia, toda una historia de nuestro país. Hay artistas, se puede hacer un recorrido de las grandes figuras religiosas del siglo XX que están enterrados aquí, o porque después fueron canonizados.
Por lo tanto, es una ciudad de los muertos, y también de los vivos, donde se pueden encontrar estas dos dimensiones en la espera de la resurrección.
¿Existe un sentimiento de vida eterna en la gente?
--Fray Luca: Hay un anhelo de algo que va más allá de esta vida, de que los afectos no se rompen y no terminan así, seguramente ese sentimiento está en el corazón. Sentimiento que debe ser purificado, educado, etc. Tal vez sea más difícil el concepto de la resurrección de la carne, que es fundamental para nosotros. Pero el sentido de vida eterna existe.

ROMA, jueves 1 noviembre 2012 en ZENIT.org por H. Sergio Mora

lunes, 22 de octubre de 2012

Orar en el duelo


En la vida todos experimentamos pérdidas. Es una experiencia muy común, siempre compleja, sobre todo cuando nos dolemos por la muerte de un ser querido, por una ruptura afectiva, por la enfermedad inesperada, por el fracaso…

No es fácil adentrarse en la dolorosa sinfonía de sensaciones… Desgarro, desconcierto y confusión, vacío interior y soledad… El corazón, herido y contrariado, suspira y se rebela, busca una luz y un sosiego que parecen imposibles.

Al fondo, Dios. Algo o Alguien que nos levante y nos devuelva un poco de paz.

Para los que aún no lo tenéis, el libro ‘Orar en el duelo’ de F. Álvarez y J.C. Bermejo consta de:


Prólogo
Presentación
0.       Pórtico
1.       Pon, Señor, tus palabras en nuestros labios y en nuestros corazones
2.       Cuando el corazón llora, agradece y espera… (poemas)
3.       Otros duelos
4.       Mensajes desde la otra orilla
5.       Frases que no consuelan
6.       Pensamientos saludables… oraciones al ritmo de la respiración…
7.       Testimonios de duelo
8.       En otras palabras… La vida, la muerte, el duelo
9.       Bibliografía


‘Orar en el duelo’ ha venido a cubrir un vacío, por su contenido y por su originalidad. Es más que un libro de oraciones. Es también poema y testimonio, pensamientos y sorbos de sabiduría… un libro que recoge y da voz al eco común que brota del fondo del corazón de quienes están viviendo la amarga estación del duelo.

Es un libro que ha nacido de la experiencia y de la sabiduría del corazón creyente de sus autores, de la escucha y del acompañamiento. Ayudará a muchos en la difícil travesía por el desierto del duelo hacia el éxodo de la esperanza.