Aquí encontraréis reflexiones, comentarios, oraciones, vídeos... que nos ayuden a vivir en positivo desde la fe, la esperanza y la caridad; como urdimbres de la pastoral sanitaria. Este material versará sobre Pastoral de la Salud, Bioética y Cuidados Paliativos (#PASBIOPAL); siendo ésta una forma de realizar una labor evangelizadora desde la Hospitalidad, como valor del que me he ido empapando a lo largo de los años trabajados con los Hermanos de San Juan de Dios.
jueves, 26 de septiembre de 2013
Fe y caridad. Dar la vida por los hermanos (1Jn 3, 16)
Seguimos las huellas de San Juan de Dios
Empezamos el curso con las pilas recargadas tras un periodo de descanso; y aquí os presentamos una posible dinámica de trabajo para el curso 2013-2014.
Durante este curso 2013/2014 nuestro santo San Juan de Dios nos va a acompañar en nuestro camino de la vida a conocer más a Cristo. Para ello vamos a tener como herramientas no sólo palabras, sino también símbolos que se transforman en hechos, ya que San Juan de Dios nos deja como huellas a seguir hechos y palabras.
En un intento de 'Vivir la Hospitalidad con esperanza y audacia' vamos a trabajar las actitudes de creer, vivir y servir, junto con símbolos tan importantes para las Orden de San Juan de Dios como la granada, la cruz y el báculo.
Durante este curso 2013/2014 nuestro santo San Juan de Dios nos va a acompañar en nuestro camino de la vida a conocer más a Cristo. Para ello vamos a tener como herramientas no sólo palabras, sino también símbolos que se transforman en hechos, ya que San Juan de Dios nos deja como huellas a seguir hechos y palabras.
En un intento de 'Vivir la Hospitalidad con esperanza y audacia', en este curso tenemos las actitudes de creer, vivir y servir,
junto con símbolos tan importantes para la Orden Hospitalaria como la granada, la cruz y el
báculo.
intentaremos que este curso podamos traducir estos símbolos en gestos de evangelización para los enfermos y necesitados, para sus familias, para los colaboradores y voluntarios, de forma que estas huellas: CREER, VIVIR, SERVIR, GRANADA, CRUZ, y BÁCULO, sean llamas que iluminen nuestra forma de ser y estar en nuestro Centro y que se note entre los preferidos de Jesucristo.
Además en este material encontraremos una reflexión para cada Domingo, siguiendo el Evangelio del día, desde octubre de 2013, hasta junio de 2014.
Mucho ánimo y buen curso!!!
martes, 17 de septiembre de 2013
XXXVIII Jornadas Nacionales de Pastoral de la Salud
lunes, 16 de septiembre de 2013
viernes, 13 de septiembre de 2013
jueves, 12 de septiembre de 2013
Carta a María del Mar
miércoles, 11 de septiembre de 2013
martes, 10 de septiembre de 2013
lunes, 2 de septiembre de 2013
Es cierto que los niños hacen lo que ven, evítales el sufrimiento
Y puesto que pegar no es educar, aquí están algunos de los efectos que se produce en los niños:
- Daña su autoestima, genera sensación de minusvalía y promueve expectativas negativas respecto a sí mismo.
- Les enseña a ser víctimas. Existe la creencia extendida de que la agresión hace más fuertes a las personas que la sufren, les “prepara para la vida”.
- Hoy sabemos que no sólo no les hace más fuertes, sino más proclives a convertirse repetidamente en víctimas.
- Interfiere sus procesos de aprendizaje y el desarrollo de su inteligencia, sus sentidos y su emotividad.
- Se aprende a no razonar. Al excluir el diálogo y la reflexión, dificulta la capacidad para establecer relaciones causales entre su comportamiento y las consecuencias que de él se derivan.
- Les hace sentir soledad, tristeza y abandono.
- Incorporan a su forma de ver la vida una visión negativa de los demás y de la sociedad, como un lugar amenazante.
- Crea un muro que impide la comunicación padres - hijos y daña los vínculos emocionales creados entre ambos.
- Les hace sentir rabia y ganas de alejarse de casa.
- Engendra más violencia. Enseña que la violencia es un modo adecuado para resolver los problemas.
- Los niños y niñas que han sufrido castigo físico pueden presentar dificultades de integración social.
- No se aprende a cooperar con las figuras de autoridad, se aprende a someterse a las normas o a transgredirlas.
- Pueden sufrir daños físicos accidentales. Cuando alguien pega se le puede “ir la mano” y provocar más daño del que esperaba.
sábado, 31 de agosto de 2013
El arte de cuidar a los enfermos
Compasión: es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y sentir con él. Que perciba que no está solo en su dolor.
Caricia esencial: tocar al otro es devolverle la certeza de que pertenece a nuestra humanidad; el toque de la caricia es una manifestación de amor. A menudo, la enfermedad es una señal de que el paciente quiere comunicarse, hablar y ser escuchado. Quiere encontrar un sentido a la enfermedad. El enfermero o la enfermera y el médico o la médica pueden ayudarle a abrirse y hablar. Testimonio de una enfermera: "Cuando te toco, te cuido, cuando te cuido te toco… Si eres una persona mayor te cuido cuando estas cansado; te toco cuando te abrazo; te toco cuando estás llorando, te cuido cuando ya no puedes andar".
Asistencia sensata: El paciente necesita ayuda y la enfermera o enfermero desea cuidar. La convergencia de estos dos movimientos genera reciprocidad y la superación del sentimiento de una relación desigual. Crearle un soporte que le permita mantener una relativa autonomía. La asistencia debe ser prudente: incentivar al paciente a hacer todo lo que él pueda, animarle a hacerlo y asistirlo solamente cuando ya no puede hacerlo por sí mismo.
Devolverle la confianza en la vida: Lo que más desea el enfermo es recuperar el equilibrio perdido y volver a estar sano. De aquí que sea decisivo devolverle la confianza en la vida, en sus energías interiores, físicas, psíquicas y espirituales, pues ellas actúan como verdaderas medicinas. Incentivar gestos simbólicos cargados de afecto. No es raro que los dibujos que una niña hace para su padre enfermo susciten en él tanta energía y buen ánimo como si hubiera tomado la mejor de las medicinas. Ayudarle a acoger la condición humana: Normalmente el paciente se pregunta sorprendido: ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí ahora que todo me iba tan bien? ¿Por qué si soy joven aun me ataca esta grave enfermedad? ¿Por qué las relaciones familiares, sociales y laborales se cortan por la enfermedad? Tales interrogantes remiten a una reflexión humilde sobre la condition humaine, expuesta en todo momento a riesgos y a vulnerabilidades inesperadas.
Toda persona sana puede enfermar. Y toda enfermedad remite a la salud que es el principal valor de referencia. Pero no conseguimos saltar por encima de nuestra sombra y no hay modo de acoger la vida así como es: sana y enferma, fuerte y frágil, apasionada por vida y teniendo que aceptar eventuales enfermedades y, en última instancia, la misma muerte. En esos momentos los pacientes hacen profundas revisiones de vida, no se contentan solo con las explicaciones científicas(siempre necesarias) dadas por los médicos, sino que ansían un sentido que surge a partir de un diálogo profundo con su Self o de la palabra sabia de un sacerdote, de un pastor o de una persona espiritual. Recuperan entonces valores cotidianos que antes ni siquiera notaban, redefinen su plan de vida y maduran. Y acaban teniendo paz.
Acompañarle en la gran travesía: Hay un momento inevitable en que todos, hasta la persona más anciana del mundo, tenemos que morir. Es la ley de la vida, sujeta a la muerte. Es una travesía decisiva. Debe ser preparada por toda una vida que se ha guiado por valores morales generosos, responsables y benéficos. Sin embargo, para la gran mayoría, la muerte es sufrida como un asalto y un secuestro ante los cuales se siente impotente. Y finalmente se da cuenta de que debe entregarse.
La presencia discreta, respetuosa de la enfermera o del enfermero, dándole la mano, susurrándole palabras de consuelo, invitándolo a ir al encuentro de la Luz y al seno de Dios que es Padre y Madre de bondad pueden hacer que el moribundo salga de la vida sereno y agradecido por la existencia que vivió.
Si tiene una referencia religiosa, susurrarle al oído las palabras tan consoladoras de San Juan: Si tu corazón te acusa, recuerda que Dios es más grande que tu corazón (3,20). Puede entregarse tranquilamente a Dios cuyo corazón es de puro amor y misericordia. Morir es caer en los brazos de Dios.
Aquí el cuidado se revela mucho más como arte que como técnica y supone en el profesional de la salud densidad de vida, sentido espiritual y una mirada que va más allá de la vida y de la muerte.
Alcanzar ese estadio es una misión que el enfermero y la enfermera, también los médicos y las médicas deben buscar para ser plenamente servidores de la vida. Para todos valen estas palabras sabias: La tragedia de la vida no es la muerte, sino aquello que dejamos morir dentro de nosotros mientras vivimos.
viernes, 30 de agosto de 2013
Atención religiosa al final de la vida
sábado, 24 de agosto de 2013
La espiritualidad en el final de la vida.
sábado, 17 de agosto de 2013
Pastoral de la Salud
viernes, 16 de agosto de 2013
miércoles, 14 de agosto de 2013
jueves, 8 de agosto de 2013
Rencontrarse con el otro
miércoles, 7 de agosto de 2013
Sufrimiento espiritual según NANDA-NOC-NIC
- Disposición para mejorar la esperanza.
- Disposición para mejorar el bienestar espiritual.
- Conflicto de decisiones.
- Incumplimiento.
- Sufrimiento moral.
- Deterioro de la religiosidad.
- Disposición para mejorar la religiosidad.
- Sufrimiento espiritual.
- Riesgo de deterioro de la religiosidad.
- Riesgo de sufrimiento espiritual.





